¿En donde dice la Biblia que…? – Repuestas a nuestros hermanos protestantes 2

Antes de continuar debemos aclarar que nuestra intención no es privar a los protestantes de la Biblia; ésta es una extraordinaria riqueza que ellos valoran mucho y que les hace mucho bien; y en muchos casos son un ejemplo para muchos católicos que no valoran la Palabra de Dios como debieran.

Nuestra intención no es otra que mostrarles y recordarles que, si bien ellos poseen la verdadera Revelación, aunque incompleta desde nuestra perspectiva, ésta la han heredado, históricamente hablando, de la tradición católica, y se las ha garantizado el magisterio católico. Es la Iglesia católica, en su tradición y magisterio de los primeros siglos, la que ha juntado, custodiado, preservado y discernido los libros con que hoy todos los cristianos (tanto católicos como no católicos) alimentamos nuestras almas.

Pero los principios por los cuales los protestantes creen que deben interpretar la Biblia sin magisterio alguno, los lleva a la destrucción del principio fundamental de su fe, no a preservarlo.

No hay más palabra de Dios que la Biblia

El principio que guía al protestantismo sobre la Biblia, “la Biblia es Palabra de Dios”, implica también que “sólo la Biblia” es fuente de autoridad; o sea, no hay otra regla de fe que la Biblia; con esto los protestantes rechazan toda otra autoridad y magisterio.

Hemos de señalar que no ha sido ésta una postura defendida siempre por Lutero, ya que él, al menos en 1519, todavía se remitía a la autoridad del Papa.

Escribía Lutero estas palabras a León X: “Postrado a los pies de tu Beatitud me ofrezco con todo lo que soy y poseo. Vivifícame, mátame, llámame, revócame, apruébame, como te plazca. Conozca por tu voz la voz de Cristo que en ti preside y habla; si merezco la muerte, no la rechazaré”.

Fue luego al ver declaradas como heréticas varias de sus doctrinas que se separó de todo aquello que restringiera su libertad doctrinal.Es decir como sus doctrinas fueron declaradas heréticas por la autoridad a la que el respondía, comenzó a elaborar su propia doctrina. Es como decir, “como no me gusta una ley me hago mi propia ley.”

Desde entonces Lutero proclama que la Biblia y sólo la Biblia es regla única, suficiente, suprema de la fe, juez soberano y sin apelación de toda controversia doctrinal.

De esta situación en la que Lutero no le gusto que la autoridad le diga que sus doctrinas eran heréticas deriva gran parte del protestantismo actual, este es su origen. El protestantismo, así, no es más que el principio de la libertad y del individualismo aplicado en materia religiosa.

Esto lo expresan las diversas denominaciones de diversas maneras, por ejemplo:

“Las Sagradas Escrituras son la única regla de fe y práctica para el cristiano”.

“La Biblia, sólo la Biblia, nada sino la Biblia, he aquí la religión del Protestantismo evangélico”.

 “La Biblia, y solamente la Biblia: he aquí la única norma de fe”.

La sola escritura es un principio contradictorio

Como ya hemos señalado, si la Biblia es la única norma de fe, ¿en dónde dice la Biblia eso?  ¡”Sólo hay que creer lo que dice la Biblia”!, ¡pero precisamente esto no lo dice la Biblia!

Por eso, si se ha de creer solamente lo que dice la Biblia, y la Biblia no dice en ninguna parte que se ha de creer solamente lo que ella dice, no se ha de creer solamente lo que ella dice.

La misma Biblia dice que se han de creer cosas que no están en la Biblia

Este principio, de sola escritura, va en contra de la misma Biblia, porque la Biblia dice que se han de creer cosas que no están en la Biblia.

Por ejemplo, San Juan, al final de su Evangelio, escribe: “Hay, además de éstas, otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales, si se escribiesen una por una, ni en todo el mundo creo que cabrían los libros que se escribieran” (Jn 21,25).

Y al terminar su tercera carta escribe: “Muchas cosas tenía que escribirte, mas no quiero escribirte con tinta y pluma; mas espero verte pronto, y hablaremos de viva voz” (3 Jn 13-14).

San Pablo, por su parte, manda que se transmita lo que se oyó: “Lo que oíste de mí, garantizado por muchos testigos, esto confíalo a hombres fieles, quienes sean idóneos para enseñar a su vez a otros” (2Tim 2,2).

“Conserva sin detrimento la forma de las palabras sanas que de mí oíste” (2Tim 1,13).

“Por esto también nosotros hacemos gracias a Dios incesantemente de que, habiendo vosotros recibido la palabra de Dios, que de nosotros oísteis, la abrazasteis no como palabra de hombre, sino tal cual es verdaderamente, como palabra de Dios” (1Tes 2,15).

“Os recomendamos, hermanos, en el hombre de nuestro Señor Jesucristo, que os retraigáis de todo hermano que ande desconcertadamente y no según la tradición que recibieron de nosotros” (2Tes 3,6).

Entonces, cuando los miembros de algunas sectas preguntan al católico: “¿Dónde está en la Biblia tal o cual cosa?”, refiriéndose a una doctrina católica que según ellos no está en la Biblia, hay que preguntarles: “¿Y dónde dice la Biblia que se ha de creer solamente lo que ella dice?”, señalándoles después los textos de San Juan y de San Pablo de los párrafos anteriores.

Testimonio de Bob Sungenis, un ex pastor protestante 

“Al hojear la pila de libros católicos que unos amigos ex protestantes convertidos al catolicismo me habían enviado, lo primero que examiné fue la idea protestante de sola scriptura, la noción que sólo la Biblia tiene autoridad.

Fue como una cachetada en la cara cuando me di cuenta de la verdad de la reivindicación católica que sola scriptura es una doctrina falsa, una tradición de los hombres.

La Biblia (y por extensión sola scriptura) fue la doctrina a la que dediqué mi vida. Al estudiar la enseñanza católica contra sola scriptura me di cuenta, instintivamente, de que todo el debate entre el catolicismo y el protestantismo podría resumirse en el concepto de la autoridad.

Cada doctrina que uno cree está basada en la autoridad que uno acepta.

Decidí comprobar esta teoría de los Reformadores pidiéndole a muchos estudiosos y pastores protestantes que me ayudaran a encontrar sola scriptura en la Biblia.

En esta etapa, no me sorprendió que ninguno pudiera darme una respuesta convincente. Me citaban versículos que hablaban de la veracidad e imposibilidad del error en la Biblia, pero no me podían citar una frase que dijera explícitamente que las Escrituras son las únicas que tienen formalmente autoridad suficiente.

Curiosamente, algunos de estos protestantes tuvieron la honestidad de admitir que en ningún sitio de la Biblia se enseña sola scriptura, pero compensaban esta laguna diciendo que la Biblia no tiene que enseñar sola scriptura para que la doctrina sea cierta. Pero yo me di cuenta de que esta posición era insostenible. Porque si sola scriptura no es enseñada en la Biblia, sola scriptura es una propuesta falsa y contradictoria en sí.

Al estudiar las Escrituras a la luz del material que me había sido enviado, empecé a ver que la Biblia señala a la Iglesia -y no a sí misma- como la máxima autoridad en asuntos doctrinales y espirituales (cf. 1Tim 3,15; Mt 16,18-19; 18,18; Lc 10,16).

(…) Reconocí que la Biblia, aunque contiene la revelación inspirada por Dios, no puede ser la ‘autoridad’ máxima, pues depende de personas que razonan para observar lo que dice y, más importante aún, para interpretar lo que significa. Además, sabía que la Biblia nos advierte que contiene información difícil y confusa que puede ser tergiversada en un sinfín de interpretaciones falsas e imaginarias (cf. 2Pe 3,16).

Durante los años que anduve perdido en el desierto teológico del protestantismo, siempre supe que había algo equivocado, pero no sabía exactamente qué. Ahora empezaba a enfocar el problema y a discernir las partes del rompecabezas. Mientras más profundizaba, más me daba cuenta del daño que la teoría de sola scriptura había hecho a la cristiandad. La más evidente en este sentido era el protestantismo mismo: una enorme masa de denominaciones en conflicto y desacuerdo, ocasionado por su propia naturaleza de ‘protesta’ y desafío, una interminable proliferación de caos y controversia.

Mis diecisiete años de estudios bíblicos protestantes me aclararon una cosa: Sola scriptura era un eufemismo para ‘sola ego’. Lo que quiero decir es que cada protestante tiene su propia interpretación de las Escrituras, y, claro está, cree que la suya es superior a la de los demás. Cada uno da su punto de vista, asumiendo que el Espíritu Santo le ha guiado a esa interpretación personal”.

3 comments

  1. Buenos días hermanos les saluda gilberto desde Paraguay recibo sus info día a día que por cierto me instuye en nuestra fe católica dando razón y esperanzas para seguir fortaleciendo nos
    Complace resivir el catequesis
    Que Dios los bendiga siempre.

  2. Muy interesante y educativo el artículo que confirma las convicciones de que Jesucristo vino a fundar la Iglesia y con la misión entregada a los apóstoles se les envió para que fueran por el mundo anunciando la Buena Noticia .Por esto la Iglesia Católica Universal es Apostólica y por obra y gracia del E.S se estableció en Roma para que se cumpliera la escritura ,

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