Tomar en serio la Fe Cristiana 6 – En audio y para leer

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Por Fray Nelson Medina

Los caminos del desgarramiento

En el momento de desgarramiento es ahí donde se abren los caminos. Un camino es el que a nosotros nos interesa, por el que le pedimos a Dios, ese camino se llama conversión, ese camino se llama tomar a Dios en serio.

Tristemente este no es el único desenlace que puede tener la historia. Porque resulta que hay otras personas que guiadas por escritores como Sartre dicen: esta puerca y desgraciada vida no tiene solución, esto no tiene ningún sentido, realmente lo único valioso que uno puede hacer con la vida es terminar con ella y entonces cae en la desesperación. De un modo más acelerado o más despacio caen en la desesperación.

No hace mucho estaba leyendo un libro que me atrapo, el libro tiene un título muy atractivo: “el problema de la física”. Es un libro que recoge cerca de 20 años de investigación en física de partículas subatómicas. El tema a mí me impacta porque lo que más me gustaba a mí era el tema de la física de partículas y básicamente lo que dice este este libro es que quitando como excepción la confirmación de la existencia del bosón de Higgs, la física de partículas no ha dado ningún paso serio hacia adelante en los últimos 20 años.

Entonces yo me ponía a pensar: en los últimos 20 o 30 años, que es el tiempo que hace que yo deje el camino de la física, me pregunto ¿es que acaso este servidor es tan supremamente genio que iba a descubrir lo que ninguno de los grandes talentos de todos los países del mundo ha descubierto en este tiempo?

Supongamos que yo hubiera seguido ese camino y 30 años después con esta misma edad que tengo pero sabiendo que las fuerzas intelectuales van declinando. Yo tuviera que hacer un balance y dijera ¿a qué le dedique la vida?

Cuando yo miro los más de 30 años de vida religiosa, cuando vienen a mi mente rostros y rostros de niños y niñas, jóvenes, hombres, mujeres, sacerdotes, religiosos, ancianos, enfermos, personas a las que el Señor me ha concedido servir de algún modo, dentro de mí lo único que surge es ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias Señor! Pero yo siento un escalofrió porque yo digo ¿y si yo hubiera tomado el otro camino?

No quiero decir que los que toman ese otro camino están haciendo mal, probablemente ellos si van a acertar con el gran cambio que demuestre que al fin una teoría de cuerda de 11 dimensiones es la repuesta o no. Mis felicitaciones porque la alegría les durara un tiempo hasta que otro encuentre una ecuación que lo reduzca a 7, así funciona la ciencia.

Entonces el desgarramiento puede tener muchos desenlaces. El desgarramiento puede llevar a conversión pero el desgarramiento puede llevar a desesperación.

Una de las formas de desesperación es la autodestrucción, otra forma es el cinismo.

El cinismo es lo de aquella persona muy al estilo posmoderno que dice: la verdad el mundo es asqueroso, pero nada que no pueda arreglar una buena mascara, una buena rumba, un buen trago, una buena mujer y se acabó. Es pretender que siempre encontrare un resguardo. Siempre podre emborracharme otra vez, siempre encontrare otra novia, podre casarme de nuevo, siempre encontrare otro negocio y así hasta morir.

También tenemos el camino del Estoicismo al estilo Seneca. Esto es, la vida es dura pero eso no significa que podamos hacer unas cuantas cosas buenas, entonces sigamos trabajando, cumpliremos con nuestro deber.

Cuando se llega al desgarramiento, esto es clave. Es sentir que parece que no voy a alcanzar a dar el gran cambio que yo pensaba, parece que no voy a lograrlo, parece que las cosas no se me dieron, las personas en las que confié me fallaron y tantas variedades que tiene esto. Pero finalmente el desgarramiento significa ¿ahora qué?

Entonces la persona cae en la desesperación vía autodestrucción-cinismo o el estoicismo.

Esta crisis no siempre tiene las mismas características, el mismo perfil emocional, no todas las personas reaccionan del mismo modo, pero hay una palabra en común que es asco. Es una decisión profunda de quiero que realmente mi vida sea otra cosa.

Esa resolución profunda, esa especie de aborrecimiento de lo que ha sido mi vida hasta ahora, ese deseo tenaz de cambio, es una marca de lo que está sucediendo.

¿Y qué sucede ahí? Si la persona escoge la desesperación vía autodestrucción-cinismo o el estoicismo pues no va a pasar mucho. Se convertirá en un cómplice de los poderes de este mundo.

Más o menos como el jefe dentro de una empresa que siente que esa empresa miente descaradamente a sus clientes, ofrece lo que no es, pero yo no me voy a meter en problemas. Mi problema es hacerle la vida amarga a los 8 empleados que tengo para que ellos como buenos esclavos sigan produciéndole plata a los de arriba, una tajada de eso me cae a mí y con eso vivo bien. Ese es el cinismo y mucha gente se acomoda en ese esquema. ¡Esto fue lo que alcanzo a darme la vida, con eso me contento, con eso estoy bien!

Por supuesto a medida que aumenta el número de los cínicos y los desesperados, la situación se vuelve cada vez más intolerable para los débiles y para los inocentes porque son ellos los que no tienen como defenderse de las presiones de los distintos imperios e idolatrías.

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