Teología básica para laicos – 8. Santo Tomas de Aquino modelo de teólogo

8. Santo Tomas de Aquino modelo de teólogo

Tomas y su época: la Edad Media

La iglesia, por boca de los papas ha recomendado muchas veces la vida de santo Tomás como modelo de teólogo y la enseñanza de santo Tomás como modelo de la teología. ¿A qué se deberá eso? ¿Por qué es tan importante? ¿Qué hay en este hombre?

Tomás fue un religioso; un sacerdote de la orden de predicadores que vivió entre 1225 y 1274. Estamos hablando del siglo XIII. Eso es plena edad media y muchas veces se ha dicho que la edad media fue una época oscura, una época de oscuridad intelectual, una época en la que el pensamiento quedó ahogado en medio de los prejuicios de la fe y por debajo de la autoridad despótica de la iglesia.

La idea que se vende sobre la edad media es un mundo despiadado contra todo lo que significara libertad de pensamiento, un mundo intolerante, un mundo oscuro. Y nosotros estamos hablando de un hombre, Tomás de Aquino, que vivió en esa época que tiene fama de oscuridad.

Edad media se supone que significa persecución a las ideas, significa inquisición, tortura, novela de terror. Ya la gente parece que ve con los ojos de la mente los castillos, los monasterios y las salas de torturas y seguramente se imaginan a santo Tomás con su hábito blanco y con su capa negra, se lo imaginan como un hombre insensible, completamente cerebral. Se puede hacer toda una novela porque eso es lo único que conocemos sobre la edad media o mejor dicho eso es lo único que nos dan a conocer sobre la edad media.

Pero ¿qué tanto hay de cierto en esto? ¿Realmente fue una época tan oscura? Habría muchas cosas que comentar sobre la edad media, pero por dar un dato para que ustedes lo piensen, se supone que la edad media fue una época lejana al intelecto, a la razón, pero si nosotros analizamos bien: ¿en dónde se conservaron los tesoros de la antigüedad? ¿Los tesoros del pensamiento antiguo? En los monasterios de la iglesia católica.

La única institución de la antigüedad que conservó viva la obra de la inteligencia, la única que conservó la vida intelectual a través de todos esos años fue la iglesia católica.

Años difíciles en donde también hay cosas vergonzosas para la iglesia. No vamos a decir que todos fueron santos, pero a través de todos esos siglos difíciles desde la caída del imperio romano de occidente hasta el renacimiento durante casi 1000 años la única institución que conservó vida intelectual fue la iglesia católica especialmente a través de sus monasterios; a través de esos lugares que eran a la vez remansos para el espíritu y también hogares para la inteligencia.

Ósea que, saquemos de nuestra cabeza, quitemos de nuestra mente esa idea exagerada, apresurada y gratuita de la edad media como un tiempo donde no había ninguna racionalidad y donde únicamente reinaban los prejuicios de la fe.

Los inicios de Tomas

Tomás era un hombre de una familia noble y había sido enviado para su educación a la gran abadía de Montecassino. La abadía de los benedictinos que quedaba cerca de donde era originaria la familia de Tomás.

Tomás nació en el castillo en Rocaseca y ya en su infancia este niño dio muestra tener una inteligencia prodigiosa.

¿Cuáles eran los planes que hacía su familia entonces? Bueno, con este niño genio, tenemos manera de influir, de hacer nuestro aporte y de recibir también los beneficios de la iglesia, es decir, la vida había predestinado a Tomás para ser un gran eclesiástico. Seguramente pensaban que llegaría a ser el abad de esa gran abadía de Montecassino y tal vez un gran obispo y quién sabe si cardenal o papa. Es decir, la familia miraba la inteligencia de Tomás como una oportunidad para que él adquiriera poder en la iglesia de manera que ellos tener allí una influencia y también recibír de la iglesia los beneficios del poder.

Pero por aquella misma época estaba naciendo en la iglesia una realidad muy distinta. Eran también religiosos como aquellos benedictinos de Montecassino, pero en vez de vivir en esos grandes campos, en esas grandes extensiones rurales y en vez de tener todo ese poder eclesiástico que tenían los monjes benedictinos de la época, estos otros religiosos, los que conoció Tomás, eran gente dedicada fundamentalmente a la predicación y al estudio en un régimen de mucha vida comunitaria y de un gran desprendimiento de todas las cosas. Incluso practicaban la mendicancia. Pedían el pan por las casas, predicaban el evangelio a sencillos y también a gente instruida y se dedicaban también a la oración como los monjes.

Sin embargo, tenían una liturgia, unas celebraciones más discretas, si se quiere más pobres. Se llamaban los frailes predicadores. Tomás los conoció, los escuchó y pensó que, para ser fiel a Dios, para ser fiel a Jesucristo, era mejor unirse a eso que parecía una aventura. Unirse a los frailes predicadores, unirse a la orden de predicadores.

Pero en esa comunidad religiosa, Tomás no estaba buscando una cantidad de emociones y aventuras, estaba buscando, podríamos decir la raíz, la profundidad, la vida del evangelio de la manera más segura y completa, de la manera más profunda porque ese era su temperamento.

Entonces Tomás renuncia a lo que parecía su destino más natural; ser un ángel con mucho poder en la abadía de Montecassino y se une a esto que parecía solamente un experimento, sino una locura, los frailes predicadores, la orden de predicadores.

Lo más interesante, es destacar que la razón profunda de ese acto, dejar lo que parecía su destino natural para unirse a esta comunidad nueva, proviene de una necesidad profunda de buscar el evangelio en su raíz, en su expresión más pura y más completa.

Por eso cuando Tomás entra a la orden de predicadores encuentra una vivencia del evangelio que va a hacer la atmósfera de toda su búsqueda teológica.

Tomás es un gran testimonio para nosotros. La teología es al mismo tiempo una búsqueda espiritual profunda, una búsqueda intelectual honesta y una búsqueda apostólica llena de caridad, llena de celo por el bien de los hermanos, de ahí en adelante nunca se separarían estos tres aspectos de la vida de santo Tomás: lo espiritual lo intelectual y lo apostólico. Amor a Dios, amor a la verdad, amor al prójimo. Estos tres amores son un solo amor en Tomás.

Las Obras de Tomas

Escribió mucho, la mayor parte de su vida estuvo dedicada al estudio y a la enseñanza. Comentarios a la biblia, comentarios a obras de los filósofos antiguos, especialmente de Aristóteles y también obras de su propia cosecha.  Podríamos decir obras en las que recoge tiempos prolongados de investigación, de discusión y de análisis.

Las dos obras más importantes de Tomás de Aquino son la suma contra gentiles y la suma teológica. En ellas se muestra su gran capacidad de síntesis y su deseo de buscar la verdad allí donde se encuentre.

Una suma es como un resumen, como un compendio en el que se abarca todo lo que pertenece a un determinado campo del saber.

Las suma contra gentiles. ¿qué significa la palabra suma? Suma es una palabra que utilizaban los estudiosos de aquella época de la edad media para referirse a lo que hoy más o menos llamaríamos una enciclopedia, aunque la palabra enciclopedia surgirá mucho después en el siglo dieciocho.

La suma contra gentiles es un escrito que consta de cuatro libros y que es como una presentación razonada de la fe en diálogo con la razón, podríamos decir que es la estructura útil para el diálogo con quienes quieren razonar, pero no necesariamente comparten toda nuestra fe. Ese es el estilo de la suma contra gentiles.

Los gentiles o gentes en ese contexto de santo Tomás indican aquellas personas que son como ajenas o externas a la iglesia, precisamente por eso se trata de una obra de diálogo.

La suma teológica, entonces es como el recorrido por el conjunto de la ciencia teológica. Es un compendio que intenta abarcar el conjunto de los estudios teológicos.

Para Tomas pensar no es opuesto a creer

Para Tomás, pensar no es opuesto a creer. Ni creer es contrario a pensar. El pensamiento incluso protege a la fe porque la purifica y la ayuda a expresarse.

Tomás toma una actitud supremamente positiva y favorable con respecto al uso de la inteligencia.

En contra de lo que se nos ha dicho de la edad media, el tiempo en el que vivió Tomás y la actividad misma de Tomás, lo que busca es el máximo esplendor de la inteligencia que no puede encontrarse sino se vuelve hacia su fuente, que es Dios, la verdad infinita, eterna y suprema.

Esta es la razón por la que nosotros admiramos tanto a Tomás. Vemos en el un hombre inteligente y un hombre santo. Se ha dicho que es el más sabio de los santos y el más santo de los sabios. Ha sido también llamado doctor angélico por la profundidad de su doctrina sobre los ángeles y también por la pureza de su vida.

Es un hombre que, con el conjunto de su doctrina, de sus estudios, expresó de manera maravillosa la fe de la iglesia católica y aunque desde luego, nadie agota todo lo que puede decirse sobre Cristo, Tomás hizo un aporte que es bien interesante de conocer y que es fuente inagotable para los predicadores y los maestros de todos los tiempos.

Tres afirmaciones

1-Tomás hijo de los condes de Aquino lleva una vida sencilla y profunda dedicada a la oración y el silencio, el estudio y la enseñanza

2-Las dos obras más importantes de Tomás de Aquino son la suma contra gentiles y la suma teológica. En ella se muestra su gran capacidad de síntesis y su deseo de buscar la verdad allí donde se encuentre.

3-Para Tomás, pensar no es opuesto a creer. Ni creer es contrario a pensar. El pensamiento incluso protege a la fe porque la purifica y la ayuda a expresarse.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *